FE, ORO Y UNA EXTRAÑA VOZ

Huimilpan es un municipio que tiene como principal atractivo la cercanía con la ciudad de Querétaro, pues a solo unos minutos te permite disfrutar de actividades ecoturísticas, experiencias enológicas y venues espectaculares en sus distintas haciendas para todo tipo de eventos.

Uno de estos lugares, es la Hacienda Lagunillas, una hacienda que comenzó su construcción en el s. XVIII y que con el paso de los años se convirtió en un lugar para bodas, aniversarios y todo tipo de eventos sociales enmarcados por su arquitectura, sus muros de piedra y elegantes habitaciones para los festejados.

                                                           

En la entrada de la hacienda, los futuros matrimonios que celebran su boda ahí tienen la ventaja de tener a la mano una pequeña parroquia consagrada que sirve de templo a la comunidad de Lagunillas, pero lo interesante es una leyenda que rodea a la construcción esta iglesia, tanto como las anécdotas que se esconden entre los espacios donde habitó, negoció y descansó el ex gobernador de Querétaro, Rafael Camacho Guzmán, originario del lugar y antiguo propietario de la hacienda.

                                                          

Al llegar y recorrer el magnífico predio reconocerás la belleza de Hacienda Lagunillas, pero al tomarte un descanso para contemplar a tu alrededor, te invitamos a imaginar la leyenda de Don Trinidad Vázquez Cabrera, un cristiano católico íntegro que con el paso de los años se convertiría en benefactor del templo por una extraña historia.

De acuerdo al presbítero Francisco Gavidia Arteaga, Don Trinidad acudía a la entonces capilla a realizar sus oraciones vespertinas y como buen devoto, al ver que su fe era grande y el espacio tan pequeño, una tarde dijo “si tuviera dinero le hacía un templo grande a nuestro Señor”. La crónica cuenta que todos lo tomaron como un buen deseo de Don Trinidad, pero cuatro años más tarde él mismo, sentado en una piedra donde hoy está el templo, escuchó una voz que le dijo “Estás sentado sobre mucho dinero en oro, es tuyo”.

                                                           

                                                         

Seguro podrás imaginarte el susto, en un lugar donde la energía eléctrica aún no llegaba, en la oscuridad que caía tras la tarde y una voz que salía de la nada. Quizás tú, como Trinidad Vázquez Cabrera, no habrías dormido aquella noche dando vueltas en tu cabeza a aquella rara situación. Don Trinidad se levantó temprano al día siguiente y fue a platicar lo sucedido con sus amigos: todos volvieron al poco rato con palas y picos para escarbar en aquél lugar donde la voz había indicado. El presbítero Gavidia cuenta que encontraron 6 tambos llenos de monedas de oro, con las cuales se pagaron a maestros canteros, albañiles, incluso gente que venía de lejos para ayudar a terminar el templo durante los 7 años que duró su construcción.

Se dice que el cuerpo de Don Trinidad Vázquez Cabrera yace enterrado bajo el templo, hoy Parroquia del Sagrado Corazón, pero no hay indicios (aún) ni reporte de apariciones del espíritu del benefactor y protagonista de esta leyenda.

                                                         

Planear tu evento en Hacienda Lagunillas o disfrutar una tarde de su comida de campo en restaurante Labrantío, no solo es el goce de su arquitectura, sino una experiencia llena de curiosidades.

Dirección: Manuel Gómez Morín 1440, Lagunillas, 76980, Huimilpan, Qro.

FB/IG: @haciendalagunillasqro

Tel: 442-229-02-04